Tú puedes ayudar a quien no quiere ayuda en su problema de alcoholismo y adicciones. Existen acciones que podemos tomar y que han comprobado con la experiencia que son las más adecuadas.
MANTENGA LA CALMA
Si una persona cercana a usted tiene un problema de alcoholismo o drogadicción, por principio de cuentas debemos aceptar la realidad y reconocer que esta persona tiene realmente un problema y que es una enfermedad la que está padeciendo.
Mantenga la calma. Sentir enojo, miedo, vergüenza o huir de esa realidad no ayuda en nada a resolver el problema. Es mejor mantenernos serenos y echar mano de toda la comprensión, amor y solidaridad que seamos capaces.
BUSQUE AYUDA PROFESIONAL
Debido a que no somos profesionistas, es muy difícil que por si solos podamos hacer una evaluación objetiva del problema. Necesitamos conocer lo más ampliamente posible los efectos del alcoholismo o de la drogadicción, así como sus daños y consecuencias tanto en la persona que sufre el problema como en sus familiares y personas cercanas. Por esto, el siguiente paso es solicitar información y orientación profesional acudiendo a un especialista en adicciones o a un centro de tratamiento confiable.
Sólo con ayuda profesional podemos afrontar el problema positivamente y ver las mejores opciones de tratamiento eficaz.
UTILICE LA TÉCNICA DE LA INTERVENCIÓN
En personas que niegan su realidad, la técnica de la intervención ha mostrado ser muy eficaz. Intervenir significa INTERRUMPIR el mecanismo de negación (excusas y coartadas) del cual se vale la persona con problemas adictivos para no abandonar su adicción. A través de especialistas capacitados y profesionales, podemos preparar y lograr una INTERVENCIÓN que deshaga el mecanismo de autoengaño y negación.
La intervención la deben hacer los familiares más cercanos y queridos por el adicto y la clave de su éxito está en la forma con que con amor confrontamos a nuestro ser querido.
En conjunto con el especialista usted puede decir:
Cuándo, cómo y dónde realizar la intervención.
Quiénes deben actuar.
Cuáles son las mejores técnicas para motivar a la persona adicta para que ingrese a un tratamiento.
La posibilidad de un “ensayo” de intervención dirigido por el especialista y con la colaboración de los familiares para que estos entrenen la técnica. Aquí se puede apoyar en otro adicto en recuperación de la misma edad y sexo que la persona a la que se hará la intervención.
Las opciones de apoyo que se pueden utilizar, como son la presencia de un médico, la invitación a una evaluación del adicto en un centro de tratamiento, o a conocer las instalaciones del centro, etc.
Es importante que actue de inmediato, no espere a que el ser querido “toque fondo” para que no avance la enfermedad. Además, busque grupos de auto-ayuda para los miembros de la familia como Al-Anon o Familias Anónimas, ya que los problemas y relaciones inadecuadas del adicto o alcohólico se reflejan invariablemente en toda la familia.
LOGRE LA INTERVENCION
Todas las acciones mencionadas van encaminadas a lograr un solo objetivo: que la persona con adicciones se someta a un tratamiento para su adicción. Únicamente de esta manera estará en el camino de recuperarse.
AYUDA
No argumentar ni tratar de convencerla de que sí tiene un problema
Interrogarla en forma dirigida para que la persona enferma acepte y plantee su problema
Buscar el QUÉ y el CÓMO de su problema y no el PORQUÉ
Analizar conjuntamente con la persona, cada parte del problema por separado
Una vez que el enfermo plantee su problema, ayuda explorarlo juntos y ver sus consecuencias
NO AYUDA
Tomar responsabilidades por el adicto
Encubrirlo y protegerlo
Controlar y esconder el dinero, tarjetas de crédito o chequeras
Tratar de controlar, esconder o tirar el alcohol y o las drogas
Realizar constantes exigencias al adicto para que deje de tomar o drogarse
Sentirse heridos, deprimidos, con sentimientos de soledad, enojados, frustrados o culpables
Confiar en que el problema desaparezca con el tiempo
COMO AYUDAR A QUIEN NO QUIERE RECIBIR AYUDA
El problema de las adicciones, ya sea al alcohol o a las drogas, se presenta en hombres y mujeres; adultos, jóvenes e incluso niños, de todas las ocupaciones y profesiones y en todos los niveles culturales, económicos y sociales.
En muchas ocasiones hay personas que desafortunadamente tienen un problema de adicción y que por la misma naturaleza de su enfermedad no aceptan ni buscan por si solos la ayuda que tanto requieren.
Esta información contribuye a que usted sepa qué hacer y como reaccionar positivamente en estos casos. Hay que recordar que nuestra ayuda es siempre valiosa y muchas veces crucial para salvar una vida.
¿La persona bebe (o usa cualquier otra droga) más ahora que en el pasado?
¿Tiene Ud. miedo de estar con la persona cuando está bebiendo o usando otras drogas, por la posibilidad de abuso físico o verbal?
¿Alguna vez la persona ha olvidado o negado cosas que sucedieron durante un episodio de uso de alcohol ó drogas?
¿Usted se preocupa por el uso de alcohol ó drogas de la persona?
¿La persona se niega a hablar acerca de su uso de alcohol ó drogas - ó aún del platicar sobre la posibilidad de que tenga un problema con su manera de consumir?
¿La persona ha roto promesas de controlar o parar de beber o usar drogas?
¿La persona ha mentido acerca de su uso de alcohol o drogas o ha tratado de esconderlo de usted?
¿Se ha sentido avergonzado(a) por la manera de beber o usar de la persona?
¿Ha usted mentido a alguien acerca de la manera de beber o usar de la persona?
¿Se ha usted disculpado por la manera de comportarse de la persona mientras bebe o usa drogas?
¿Son la mayoría de los amigos de la persona bebedores ó usuarios de drogas?
¿La persona inventa excusas, o trata de justificar su uso de alcohol o drogas?
¿Se siente usted culpable acerca del uso de alcohol o drogas de la persona?
¿Son los días de fiestas o eventos sociales desagradables para usted a causa de la manera de beber o usar drogas de la persona?
¿Se siente usted ansioso(a) o tenso(a) en compañía de la persona por su uso de alcohol o drogas?
¿Ha usted ayudado a la persona a encubrir un episodio de uso de alcohol o drogas llamando a su jefe o diciendo a otros que El/Ella se siente enfermo(a)?
¿La persona niega que tiene problemas de alcoholismo porque sólo bebe cerveza o vino? ¿O niega que tiene problemas de drogadicción porque sólo fuma marihuana o usa pastillas para adelgazar o cualquier otra droga supuestamente inocua?
¿El comportamiento de la persona cambia notablemente cuando está bebiendo o usando drogas? (Por ejemplo: una persona normalmente tranquila se convierte en ruidosa y parlanchín, o una persona normalmente calmada se convierte en fácilmente irritable)
¿La persona evita eventos sociales en donde no servirán alcohol o no podrá usar drogas?
¿La persona insiste en ir solamente a restaurantes en donde se sirve alcohol?
¿La persona ha manejado un automóvil estando borracho(a) o bajo la influencia de drogas?
¿Ha sido la persona detenida por la autoridad o ha recibido alguna multa por manejar bajo la influencia de alcohol o drogas?
¿Tiene usted miedo de subirse al coche con la persona después de que ha tomado alcohol o ha usado drogas?
¿Alguien ha platicado con usted acerca del comportamiento de la persona cuando usa alcohol o drogas?
¿Ha mostrado la persona remordimiento por su comportamiento durante un episodio de beber o usar drogas?
¿Si usted esta casado(a) con la persona y tienen hijos, ellos tienen miedo de El/Ella cuando esta bebiendo o usando drogas?
¿La persona parece tener una baja auto-imagen de ella misma?
¿Ha encontrado alguna vez alcohol o drogas escondidas por la persona?
¿Está la persona con dificultades económicas que parecen estar relacionadas con el uso de alcohol o drogas?
¿La persona espera con ansias las oportunidades de beber o usar drogas?
Si contestó afirmativamente a 3 de estas preguntas entonces hay una buena probabilidad de que la persona por la que usted se preocupa tenga problemas con el alcohol y/o las drogas.
Si contestó afirmativamente a 5, entonces las probabilidades son más grandes.
Si contestó afirmativamente a 7 o más, usted puede afirmar con seguridad que la persona tiene definitivamente un problema de Dependencia Química.
Hay una definición muy simple de Dependiente Químico que a usted puede servirle de ayuda:
Si el uso de Alcohol u otras Drogas esta causando cualquier trastorno continuo en la vida personal, social, económica o espiritual y la persona NO PARA DE CONSUMIR, esta persona es un/una Dependiente Químico.
Sus empleados son el activo principal con que cuenta su empresa, aún más importante que la tecnología o los sistemas de producción.
Contar con un cuadro de Jefes y empleados alejados del problema de abuso de alcohol y drogas le ahorra múltiples costos derivados de ausentismo, accidentes, baja calidad e improductividad.
Esta página le proporcionará información para abordar de una forma profesional y humana este problema, evitando que el abuso del alcohol y las drogas afecten negativamente la fuente de trabajo y mejorando la calidad de vida de sus familias.
Los efectos directos del abuso del alcohol y/o drogas en el rendimiento laboral son los siguientes:
Se reduce su capacidad en la toma de decisiones.
Disminuye su concentración.
Se reduce su creatividad.
Aumento en incidencia de robos en la empresa
Algunos estudios indican que los empleados alcohólicos/drogadictos funcionan a sólo 67% de su capacidad real regular. Los costos del abuso del alcohol y/o drogas afecta tanto al trabajador que sufre este problema como al empleador y a los compañeros de trabajo, resultando en una baja sensible de su calidad de vida. Así, se crea un problema no solo de productividad, sino también de relaciones humanas laborales.
¿Qué debo hacer?
Dejar la decisión de curación a los empleados es una mala estrategia, puesto que los casos espontáneos de solicitud de ayuda son muy bajos. Es preferible que la dirección de la empresa o fábrica tome de inmediato cartas en el asunto y se preocupe no sólo cuando el problema ya exista en su empresa, sino antes de tener este tipo de problemas para poder tomar medidas preventivas.
Es importante tener en cuenta que muchos altos ejecutivos, jefes y empleados calificados desempeñan tareas tan especializadas y han recibido capacitación e inducción a sus puestos, que es preferible tratar de salvar al empleado para la empresa y para sí mismo en vez de sustituirlo.
Una herramienta de mucha ayuda en los casos de adicción de empleados es valorar la situación en forma objetiva, a través del siguiente cuestionario:
¿Usted como empresa moderna, siente responsabilidad por el bienestar de sus empleados y trata de cumplir con ella?
¿Sabe usted que el alcoholismo y la drogadicción son una enfermedad tanto física como mental?
¿Conoce usted el papel que los patrones pueden representar provechosamente en la recuperación de sus empleados enfermos?
¿No es por lo general el empleado alcohólico, talentoso, ágil de pensamiento, imaginativo y agradable?¿Cuando está sobrio no trabaja duro y tiene cierto don para hacer las cosas?
¿Vale la pena salvarlo?¿Ya sea por su calificación, motivos económicos, ó humanitarios?
¿Trata usted de conservar en su trabajo a un empleado enfermo de alcoholismo y/o dependencias químicas mucho más tiempo de lo razonable?
¿Sabe usted que con un tratamiento adecuado estas personas se pueden recuperar y volver a su nivel de productividad?
¿Busca usted resultados más que métodos?
¿Conoce usted los daños que esta enfermedad puede estar causando a su organización en pérdidas de tiempo, hombres y prestigio?
¿Sabe usted cuánto le está costando al año a su organización el alcoholismo y/o la drogadicción? 11.-¿Está usted consciente que el costo de tratar a un empleado es menor que el costo de reemplazarlo?
¿Estaría usted dispuesto a financiar el costo de un tratamiento para un empleado que lo requiera?
¿Podría su empresa compartir el costo del tratamiento con el empleado?
Ha detectado recientemente algún problema de alcoholismo y/o drogadicción entre el personal de su empresa?
¿Qué acciones se tomaron?
Después de haber analizado sus respuestas a este cuestionario, le sugerimos se asesore con profesionales especializados en abuso de alcohol y drogas, para que juntos realicen una evaluación objetiva de la situación de su empresa, estableciendo la probable existencia de problemas de adicción en sus empleados, proceder a establecer programas preventivos y determinar el mejor procedimiento a seguir en el tratamiento de personas con problemas de alcohol y drogas.
Si usted encuentra 3 o más de los siguientes indicadores en la conducta de su hijo o hija, es muy probable que esté consumiendo drogas.
Sin embargo, antes que nada es importante que no exagere su reacción al constatar que en efecto usa drogas o alcohol. De esta reacción depende que encuentre efectivamente una solución al problema o que este se le vaya de las manos.
Tiende a estar solitario más de lo acostumbrado.
Ha cambiado sensiblemente su personalidad habitual y/o su estado de ánimo. ¿Es ahora impredecible su conducta? ¿Es agresivo?
Se esta volviendo repentinamente indiferente, desubicado o difícilmente asume sus responsabilidades.
Ha disminuido su interés o rendimiento en la escuela, los deportes, sus actividades sociales o si hay ausentismo en la escuela.
Está perdiendo a sus amigos de siempre y ahora sale con adolescentes que beben o de apariencia estrafalaria.
Le es imposible decir en que gasta su dinero, o tiene ahora el hábito de robar.
Defiende el derecho a beber argumentado que "todos" lo hacen, que es la "onda" ir a antros y videobares donde hay barra libre.
Se ha vuelto misterioso o evita contestar cuando se le pregunta en donde ha estado.
Presenta síntomas físicos como: ojos rojos, tos, aumento o pérdida de apetito, insomnio o exceso de dormir, ansiedad.
Ha perdido interés en su apariencia y aseo personal.
Hay señales obvias de uso de alcohol o drogas en su habitación, en la cochera, en el auto, en el estéreo o en las bocinas. Por ejemplo: colillas raras, papelitos enrollados o doblados como pequeños sobres, bolsitas con restos de polvo blanco o con mal olor, pastillas o capsulas extrañas, cucharitas, clips doblados, gotas para los ojos, etc.
Los cambios de conducta son propios de la adolescencia, por lo que algunas de las características señaladas no significan necesariamente que su hijo tenga problemas de drogas o alcohol. Pero es mejor prevenir que lamentar, si su hijo muestra tres o más cambios como los señalados recurra a un asesoramiento profesional.
NUNCA DIGA O PIENSE ¿ MI HIJO DROGADICTO? ¡JAMAS!
La realidad no es fácil de aceptar, y es necesario armarse de valor para enfrentar el problema y luchar.
SóLO JUNTOS, PADRES E HIJO, PUEDEN GANAR ESTA DURA BATALLA.
Es posible que el dolor, la venganza y el sentimiento de culpa los invadan, tendiendo a negar la realidad para paliar ese dolor.
Sin embargo, si su hijo usa drogas o alcohol esto no significa el fin del mundo.
Muchas familias honorables y bien cimentadas han pasado por esto y lo han resuelto, fortaleciéndose y uniéndose más en el proceso.
¿Es realmente el alcoholismo una enfermedad?
Para empezar, debe hablar con su cónyuge y platicarle objetivamente lo que ha descubierto.
Una vez que ambos acepten la existencia del problema, busquen asesoramiento antes de hablar con su hijo. Si ustedes esperan que su hijo cambie de conducta, es necesario que primero ustedes como padres cambien de actitud.
La droga produce estragos físicos y psicológicos.
Y es importante conocer lo más posible estos cambios, conocer e informarse es vital para enfrentar con éxito a la droga y el alcohol.
Consulten libros, asesorándose y después de haber sido asesorados hablen con el adolescente en forma objetiva, sin dramatizar, sermonear, pegar o regañar. Si hace lo anterior solo agravara el problema y perderá la confianza del joven.
Transmítanle confianza y logren un acercamiento real con él. Inmediatamente después, de haber hablado con su hijo, acudan a un profesional especializado en el abuso de las drogas y el alcohol, para que se realice una evaluación sobre su estado físico y emotivo, estableciendo además el grado de dependencia que tiene.
Junto con el profesional, determine el mejor procedimiento a seguir para la recuperación de su ser querido.
La Hacienda Treatment Center
Hunt, Texas
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